El león duerme cuando le dejan

Hace dos semanas en un momento de no saber cómo distraer al niño de uno de sus momentos de ‘no quiero que me cambies de ropa’, terminé en uno de esos callejones sin salida que no tienes previstos hasta que no eres padre. Desde entonces han ocurrido dos cosas: una, que tenemos un arma nueva para distraerle, que es el arranque de The lion sleeps tonight. La otra, que él ha aprendido a pedírmela a pesar de que es evidente que no llego a esos agudos y desafino como un gato agonizante. De vez en cuando, con más frecuencia de la debida, me mira y dice, muy serio: “Iiiiiiii me me”.

Y ahí vamos…

Veo que mi carrera musical va a quedar encasillada por esto. Así que cuidado con lo que intentáis para distraer a los niños.

Paradójicamente, el vídeo que cuelgo para ilustrar este post a él le hace llorar, parece que le da un miedo atroz oír la canción bien afinada y cantada por un divertido hipopótamo. Nada supera a la versión distorsionada de papi. Y yo, aunque me hago de rogar, me debo a mi público. Todos conmigo, ojo que la letra tiene miga: “Oimowe Oimowe Oimowe Oimowe Oimowe Oimowe Oimoweeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee”.

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