Curso de primeros auxilios para bebés y niños con Cruz Roja (Madrid)

Quería compartir con los papis y protopapis alguna información útil basada en mi propia experiencia.

Bueno, si sois primerizos tal vez ya sospechéis, o incluso hayáis leído por ahí, que una de las mayores causas de inseguridad y ansiedad en un padre novato tiene que ver con la integridad física del peque: cuándo es grave, cuándo ir a urgencias y qué hacer mientras se hace lo uno o lo otro. Cualquier sensación de desconocimiento genera impotencia y por tanto añade a los lógicos nervios. La mejor forma de evitarlo, y creo que algún libro también lo recomienda, es eliminar ese desconocimiento con un buen libro o incluso un curso sobre primeros auxilios en bebés y niños.

Pero resulta que no hay tantos cursos y/o no tantos que parezcan mínimamente serios o respaldados por alguna institución creíble. De lo poco que encontréis, muchos serán de pequeñas empresas privadas que no conocéis y de las que no sabéis si fiaros.

Si vivís en Madrid, lo que me covenció y casi la única opción razonable que encontré fue un curso de Cruz Roja. Os recomiendo su página de formación. Tiene dos cursos de primeros auxilios en bebés y niños, uno semipresencial de 30 horas que me pareció matar moscas a cañonazos (probablemente más adecuado para quien necesite esa formación para trabajar, es decir personal de guarderías y similares). Yo opté por una versión 100% presencial de 10 horas que se resuelve en dos mañanas, y como hay bastantes turnos puede incluso liquidarlo en un fin de semana.

3970275996_0e10d7aa01Por un lado 10 horas me parecía suficiente para saber lo básico, y por otro el precio (65 euros) no está nada mal teniendo en cuenta que te llevas el libro con la teoría básica y además te echas a las espaldas 10 horas de práctica con muñecos. Por cierto, una ventaja extra del horario de fin de semana (no puedo opinar sobre otros horarios) es que hay aparcamiento gratuito justo en la puerta y hay sitio de sobra, al menos los días que yo fui.

¿Lo recomiendo? Sí. El curso está impartido por un voluntario de Cruz Roja con mucha experiencia y se cubren las dos cosas que eran fundamentales para mí: resucitación cardiopulmonar incluso en varias edades (incluidos lactantes) y resolución de atragantamientos en varias edades -incluidos lactantes- o, lo que es lo mismo, la famosa maniobra de Heimlich.

¿Voy a dejar de ponerme nervioso si le pasa algo al peque una vez que nazca? No, claro. Pero creo que estaré algo más calmado que antes del curso y seré algo más útil. Es una formación básica, pero al menos te puedes ir con bastantes consejos apuntados y yo al menos me voy con varias RCPs más de las que había hecho antes (que era ninguna).

Además, tengo que decir que al menos en mi grupo hubo total libertad para preguntar y por tanto los temas abordados se adaptaron un poco a lo que más preocupaba a los papis o futuros papis presentes. Bajar fiebre, resolver convulsiones, qué pasa con las dichosas espinas de pescado, qué observar tras golpes fuertes en la cabeza, etc.

Es verdad que, en mi curso, hubo ciertas referencias a métodos de homeopatía o medicina natural que quizá utilice o quizá no. Pero el grueso (99,9%) es evidencia científica y experiencia del día a día de emergencias. Tanto en fondo como en forma creo que fue un dinero muy bien invertido y que sí aprendimos.

Anécdota el día: creo que fuimos unas veinte personas y sólo cinco hombres. ¡Papis, aún tenemos que ser más visibles!

Los problemas de los demás con el tema de la teta

lactation-161049-mHe pensado varias veces cómo titular esta entrada, inspirada totalmente por el post “Cosas que no quiero oír cuando amamanto” publicado en el blog de Baby Center. El título de @SoyNormaMora en su post me parece más que acertado. Pero, además de no copiarme, quería darle una vuelta. Y es que amamantar a tu hijo no debería ser motivo de burla, rechazo o diana para “consejos no solicitados”. Yo aún no tengo la experiencia, pero quiero tenerla y cuando lo haga, me gustaría no encontrarme con frases como las que vemos en el post: “¿Te vas a destapar aquí en la calle?”, “¿No está ya demasiado grande como para que le sigas dando el pecho?” u otras que he oído/leído en otras ocasiones del tipo: “Tu leche no le alimenta”, “Eso es muy esclavo, yo que tú me pasaba al biberón”, “¿Por qué no te vas a otro lugar más escondido para darle de comer?”.

No sé cómo se me dará el asunto. Pero, si se me da bien, puede ser que yo misma me vaya a otra habitación para estar a solas, o puede que no; puede que al principio me cueste y el peque no coja lo que debería, o puede que no; puede que consiga una lactancia exitosa más allá de los 6 meses, o puede que no.

La lactancia, como otras tantas cosas en el embarazo y la maternidad, debería respetarse y dejarse totalmente en manos de quienes son responsables del asunto: los padres y, si me apuras, solo la madre.

Madres y padres de la blogosfera ¿os habéis sentido identificados con algunas de estas frases?, ¿habéis llegado a abandonar la lactancia por sentiros excluidos o poco cómodos?, ¿os habéis sentido animados a practicar la lactancia más allá de las recomendaciones del propio pediatra?

 

Cumplesemana: Semana 32

Tiempo de embarazo: 32 semanas…..

 

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Pero… ¿qué está pasando? Madre mía, podría decir que no me estoy enterando casi del embarazo. ¡Se me están pasando las semanas a toda máquina! En fin, me han dicho varias veces que el último mes es el que se hace más largo… veremos qué ocurre más adelante, pero de momento no tengo la sensación de estar atrapada en el tiempo.

Peso: ¿Es posible que haya perdido algo de peso? 58 kg esta mañana y 102 cm. de contorno de barriga.

Ropa que utilizo: Maternidad de Asos, H&M, herencia de mi hermana, cosas mías de “normal” que no me importa que cedan.

Cómo duermo: os vengo contando desde hace unas semanas que duermo poco y mal. Bueno, pues ¡esto ha cambiado! Oleee, vivaaaaa! No duermo 100% del tirón, pero duermo más cómoda y más horas seguidas. ¿Por qué? Pues me obligo a cenar pronto (como muy tarde ceno a las 21:30), esto me permite hacer más digestión antes de meterme en la cama. Además, espero a tener sueño de verdad y no me meto pensando en que TENGO que dormir, que es cuando das vueltas una y otra vez y no pegas ojo. Total, que llego ya a la cama sobada perdida  con bastante sueño. A esto hay que añadirle que he sacado el cojín de maternidad de la cama y lo he sustituido por 2 cojines más pequeños y, sobre todo, más finos. Últimamente me estaba molestando la altura del cojín de Jané y no sabía ya cómo ponérmelo. Ahora, me pongo un par de cojines alargados y blandos a cada lado: uno en la espalda (para evitar girarme y mantener la postura de lado) y otro debajo de la barriga (para que quede bien sujeta). Y otra cosa más: hemos quitado ya el nórdico y dormirmos con un edredón más liviano. Sin el peso del nórdico (el nuestro pesaba lo suyo) estoy más ligera.

Compras: Nosotros ninguna. Mis padres ya me han comprado la bolsa que llevaremos al hospital, jijijiji 🙂

Humor: Creo que muy bueno. Tengo ya muchas ganas de ver a nuestro bollito. Este viernes tenemos ginecólogo y ya nos toca la eco del tercer trimestre, así que estamos ansiosos por verle. En mi gine solemos verle en eco normal y luego nos ponen un ratito de 4D. Ahora, que se supone que el bebé está cogiendo más grasa y más peso, estará más formado así que tengo mucha pero mucha curiosidad por verle la carita 🙂

Además, el porcentaje de miedo que tengo respecto al parto está perdiendo fuerza respecto al porcentaje de ganas que me están entrando. No sé cómo saldrá; no sé si tendré un parto bueno o malo, ni cómo será mi recuperación. Pero la verdad es que ya tengo ganas de enfrentarme a ese momento. Como cuando estudias mucho para un examen y dices: “venga, lo quiero hacer ya y me lo quito de encima”. Pues más o menos así.

Lo mejor de esta semana: Ser conscientes de lo poco que va quedando. Ya está toda su ropita lavada y planchada y es todo tan raro… ver esas prendas diminutas colgadas del tendedero es surrealista. Y lo mejor es que en unos meses será algo tan cotidiano que solo pensar esto me arranca una sonrisa.

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Qué echo de menos: Agacharme y levantarme sin marearme, atarme los cordones de las zapatillas, levantarme de la cama sin parecer un dinosaurio, el tinto de verano con chorrito de Martini…

Antojos: Ayer, durante la comida con mis compañeras de trabajo, nos pusimos a hablar de bollos (¿recordáis los triángulos de chocolate, los pepitos de azúcar y chocolate y los cuernos de chocolate?) y mi amiga Claudia y yo (ambas preñatis) no tuvimos más remedio que ir a ver si seguían en venta. No tenían, pero unas cuantas palmeritas de chocolate nos solucionaron el antojo.

Movimientos del bebé: Nuestro nene sigue con su flamenco, su kárate y sus volteretas. Se le nota un montón, incluso desde fuera, sin necesidad de tocarme la barriga. A veces solo tienes que mirarme la tripa y verás cómo se mueve como si hubiera un alien dentro deseando salir. Noto también muchos movimientos en la parte más baja, en la pelvis. No sé qué habrá encontrado por allí, ¿la salida? ¡Quieeeto!

 

Clases de preparación al parto: suelo pélvico y periné

¡Ahora sí! ¡Ahora sí que estoy contenta con las clases!

Después de haber empezado con la preparación en el ambulatorio de mi barrio y tras la mala experiencia que ya os conté, hoy escribo mucho más satisfecha con las nuevas clases que he empezado con mi seguro privado. Que no pretendo debatir si es mejor público o privado, ojo. Que seguro que hay experiencias muy buenas en los centros de salud públicos y muy malas en las clínicas privadas. Pero en mi caso, parece que me convence más cómo lo están abordando en el privado y aquí os lo vengo a contar.

La primera clase estuvo enfocada al suelo pélvico y al periné. La encargada de dar la clase era una fisioterapeuta que, todo hay que decirlo, se explicaba muy bien. Ayudada por un Power Point y con sus propios gestos y palabras, nos fue explicando a las 5 mamis que estábamos allí (punto positivo para lo de ser solo 5, mejor atención) qué era eso del suelo pélvico y cómo teníamos que ejercitarlo para evitar su deterioro tanto en el embarazo como en el posparto. Para ello nos habló de los ejercicios de Kegel y nos explicó 4 tipos para ir practicando esta semana. A mí personalmente me da perecilla hacer estos ejercicios, pero he de decir que me parecieron tan sencillos y bien explicados que lo estoy haciendo sin pereza.

1. El lento: Consiste en contraer los músculos del suelo pélvico durante 5-6 segundos y luego relajar. Esto lo hicimos unas 5 veces.

2. El rápido: En este caso, se hacen contracciones rápidas durante un minuto y medio o casi dos. No se trata de contraer al máximo, como en el caso del lento, sino de hacer pequeñas contracciones con menor intensidad.

3. El ascensor: Hay que imaginar que tenemos 3 plantas y cada contracción sube a una planta. La primera planta será la contracción menos intensa, la segunda aumenta de intensidad y en la tercera es en la que tenemos que contraer al máximo. Hay que hacerlo de forma escalonada, gradual, pasando poco a poco de la primera contracción a la segunda y después a la tercera. Y lo mismo para la bajada. De las más fuerte se pasa a la de mediana intensidad y de ésta a la menos intensa. Después relajamos. Lo hicimos unas 3 ó 4 veces.

4. La ola: Hay que imaginar que tenemos una cremallera del pubis hacia el ano y tenemos que “cerrarla” con la contracción del suelo pélvico. La intensidad de la contracción va de delante hacia detrás. Y lo mismo para “abrir” esa cremallera. Todo de forma gradual y aguantando la contracción en cada caso, no vale soltar a mitad de recorrido.

La fisioterapeuta nos dijo que estos ejercicios realmente eran útiles y que procurásemos hacerlos en algún momento del día. Y si no podíamos hacerlos todos los días, al menos varias veces a la semana. Los podemos hacer sentadas, de pié, tumbadas… como mejor nos venga. El caso es incorporarlos a nuestra rutina diaria (mientras te lavas los dientes, te duchas, esperas un semáforo…).

También nos habló del periné y del famoso masaje perineal con rosa de mosqueta para “evitar” desgarros y episiotomías. Pongo lo de evitar entre comillas porque, según nos comentó, no está comprobado que realmente se eviten. Hay mujeres que sin estos masajes han conseguido dilatar muy bien y no han tenido episiotomías y otras quienes los han practicado y han sufrido esta intervención.  Por lo tanto, nos dijo que no nos “obligaba” a hacerlos porque además de no ser 100% útiles en todos los casos, no son muy agradables ya que pueden molestar, requieren tiempo y la posible ayuda de otra persona. Sin embargo, los ejercicios de Kegel sí que eran de obligada práctica.

Así que esto es lo que aprendí en mi primera clase. La próxima la tendré el viernes y nos hablará de respiraciones y relajación. ¡Lo estoy deseando!

 

 

 

 

Cumplesemana: Semana 31

Tiempo de embarazo: 31 semanitas ya 🙂

Peso: 59 kilos aprox.

Ropa que utilizo: Premamá de H&M, Asos y herencia de mi hermana. Además he descubierto Kiabi y me he comprado un par de leggins muy cómodos y una camiseta muy alegre.

Cómo duermo: ¿Podemos cambiar de tema? … En líneas generales podemos decir que dormir, duermo poco y mal. Hay días (qué días más grandes, madre) que duermo más o menos bien, del tirón, sin mucha visita al baño y más o menos en la misma postura. Pero la mayoría de los días no consigo hacerlos del tirón. Y me da que ya no volveré a dormir del tirón en mucho tiempo (ojalá me equivoque). Entre las visitas al baño, la postura (me paso la noche girándome hacia el lado izquierdo, supuestamente el mejor para la circulación y para el propio bebito), la cabeza, que no para de pensar y planificar cosas ella solita, el hambre y las patadas de nuestro bollito… nada, que no hay manera. Pero bueno, todo esto es muy bonito.

Ombligo hacia adentro o hacia afuera: Hacia afuera cual timbre.

Compras: Hemos comprado varios pijamitas para nuestro bollito en Kiabi. La verdad es que nunca había entrado en este sitio, pero me sorprendió gratamente. Además de buenas ofertas (los típicos packs de trescientos mil bodies por poco dinero) los diseños de la ropita eran muy graciosos. Así que vimos una oferta de 3 pijamas por 2 y llevamos 2 para 0 meses y 1 para 1 mes. Es que desconozco totalmente qué talla va a tener nuestro peque cuando nazca! Y si nace grande y no le vale lo de cero meses? Qué intriga, por Dios! También compramos una toalla con capucha y unos guantes de regalo para mi amiga Claudia, que va a tener una bebita en junio. Pero, como os digo, nos gustó la tienda y volveremos a por más material. Vimos saquitos para dormir muy monos y un buen montón de ropa de calle super graciosa.

Humor: Bueno en general, a pesar de no dormir ni mucho ni bien.

Lo mejor de esta semana: Pues esta semana tengo varios momentos que me gustaría destacar. Por un lado, el día del padre. Vale que aún no ha nacido el peque, pero me hacía mucha ilusión preparar un regalito para Gafapapá. Y le ha gustado mucho 🙂

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Además, he recibido un regalo precioso y muy especial. Es este muñequito hecho a mano, suave, gustoso y muy gracioso, no os parece?

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¡Y encima personalizado! Porque viene con su nombre cosido en el culete 🙂  Si os gusta y queréis uno, no dudéis en decírmelo y os pongo en contacto con la chica que me lo ha hecho.

Y otra cosilla más: Hemos conseguido entrar en un grupo de preparación al parto con mi seguro médico y empiezo el viernes. Me han hablado muy bien del sitio (y del personal), así que después de nuestra mala experiencia con el primer grupo al que fuimos, estoy deseando empezar en el nuevo.

Qué echo de menos: Pues mirar que yo no soy muy de jamón, chorizo y esas cosas, pero esta semana he echado de menos comer un poco de este rico embutido. Estuvimos en una cena de cocktail y claro, venga a pasar bandejas de jamón, chorizo, lomo y demás. Además, fue casi de lo mejor que había porque el resto de productos que salían de la bandeja apenas llenaban el estómago de una embarazada… También echo de menos caminar sin ahogarme. Estoy empezando a notar ya el cansancio del tercer trimestre y apenas tengo aliento, me canso bastante al hacer cualquier cosa y me duele la espalda y los riñones.

Movimientos del bebé: Es probable que mi bebé haya empezado con sus clases particulares de Lambada. Creo que el karate ya lo tiene más que controlado (las patadas tienen firmeza y muy buena trayectoria). Ahora parece estar ejercitando rotaciones de cabeza, rodillas, tobillos, codos y qué se yo… Desconozco si está ya bien posicionado o sigue de nalgas. A veces noto golpecitos por debajo del ombligo. Otras veces, vemos aparecer su codo (u otra parte de su cuerpecito) por encima del ombligo y en los costados. Además, está empezando a llegar a las costillas. ¿Se aficionará al arpa cuando llegue mejor a ellas?

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Clases de preparación al parto: 1ª sesión = desilusión

Las clases las imparte la matrona de la seguridad social de nuestro centro de salud, mujer a la que visitamos de cuando en cuando para hablar sobre mi estado, escuchar los latidos del peque, pesarme y comentar cualquier cosa que nos preocupe. Desde el principio, la mujer nos inspiró profesionalidad, así que decidimos seguir visitándola a pesar de estar llevando el embarazo con una ginecóloga de un hospital privado. Nos parecía una manera de saber algo más sobre el bebé y contábamos con la cercanía como punto a favor.

La matrona nos animó a participar en las clases de preparación al parto que ella misma impartía en el centro de salud, así que cuando ya llevábamos unas cuantas semanas de embarazo, nos apuntó en uno de los grupos. Serían un total de 8 sesiones y no estaba de más que Gafapapá viniera a todas. Es decir, le dio importancia al hecho de que el padre de la criatura acompañara a la futura parturienta a las clases. 

Éramos unas 20 personas aproximadamente (mamis+acompañante). La matrona nos indicó que nos descalzásemos (ambos) y nos sentásemos en las colchonetas que rodeaban la sala. Arrancó presentándose y nos propuso que hiciésemos lo mismo y que además dijéramos qué nos gustaría ver/hablar en estas clases. Cada persona (mamá y papá) expuso aquello que le preocupaba con el objetivo de poder profundizar en el tema en futuras sesiones: cómo cuidar al bebé los primeros días, cómo asegurar una buena lactancia, qué hacer el día del parto, etc.  Varias parejas comentamos una de nuestras preocupaciones: el tema de la medicalización del parto. Lo comentó una primera chica que aseguraba no tener claro qué tipo de parto quería porque nunca había parido, pero que la tranquilizaría saber qué opciones tendría y si serían respetadas todas ellas. Creo que 3 parejas más nos sumamos a esos argumentos. La matrona, aseguraba que allá donde fueses, respetarían cómo querías tener tu parto. Que sería tal y como tú quisieras. Aquí fue cuando muchos de nosotros nos miramos pensando en la poca fiabilidad de las palabras de la matrona y alguna dijo en voz alta que no estaba de acuerdo, que tenía experiencias cercanas de gente a la que no se le había respetado.

Y es que parece que cuando se dice “no sé si quiero un parto muy medicalizado” la gente entiende “quiero parir en la selva colgada de una liana”. Igual soy yo, pero … ¿es lo mismo? No. Vale que ahora hay mucha información sobre cómo es el proceso en otros países, como en Reino Unido, por ejemplo, o en Holanda, donde hay un buen porcentaje de madres que deciden parir en casa. No estoy entre ese grupo. No quiero parir en casa. Quiero parir en un hospital o en una clínica donde, para empezar, se me informe de lo que me van a hacer. Eso de partida. Y por supuesto, donde pueda estar acompañada de mi pareja en todo momento, excepto cuando las circunstancias médicas lo impidan (una cesárea, cualquier complicación…). Conozco varios casos de madres que desde que ingresan en urgencias hasta que entran en la sala de partos están sin su acompañante y dilatan en una sala con más mujeres (desconocidas).  Personalmente, no me gustaría que me pasara esto. La matrona aseguraba que no, que eso era imposible, que no creía que pasará de ese modo (o sea que yo mentía). Al final cerró la conversación diciendo: “de todas formas, a mí eso no me parece un detalle con importancia”. O sea, que estar acompañada durante el proceso no era importante para esta mujer (una matrona). Tampoco lo es que te practiquen la maniobra de Kristeller (contraindicada por la OMS y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) ni que te rasuren y pongan un enema, aunque no haga falta.

No sé, creo que cada uno tiene sus razones y su “parto mental”, pero creo que todas las opiniones son tan válidas como respetables. Destacar que una de las alumnas, que se presentó como médico de profesión, interrumpió el debate para decir: “es que no sé por qué estáis preguntando esas cosas” y girándose hacia su pareja añadió: “son gilipolleces”. Matrona y alumna-médico insistieron en que nosotras no teníamos que leer nada sobre “esas cosas nuevas que están saliendo ahora”y que todos los hospitales respetaban tu idea de parto. ¿Qué opináis?

Cumplesemana: Semana 29

Tiempo de embarazo: 29 semanas. Ayyyy!

Peso: Creo que 58.

Qué ropa estoy utilizando: La que os comento en otras ocasiones. Cositas de premamá de Asos, H&M, heredadas de mi hermana…. Me está apeteciendo comprar más cosas (preciosas que veo en Asos) pero una parte de mi dice: pa qué, si ya te queda ná y menos…. Total que evito meterme en Asos.

Cómo duermo: Cojo el sueño que da gusto, pero a eso de las 4 de la mañana… ¡patapum! ojos abiertos como dos luceros y yo pensando y pensando y pensando y pensando. Hasta que caigo dormida de nuevo. Al día siguiente, este parón me pasa factura porque me encuentro cansada.

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Ombligo hacia adentro o hacia afuera: Hacia afuera.

Compras: El fin de semana pasado fuimos con mis padres, mi hermana, mi cuñado y mi sobrino a elegir lo que nos quieren regalar para bollito. ¡Nos encanta todo! Una cómoda blanca y gris (que espero como agua de mayo para ir guardando las cositas del peque), un cambiador en color amarillo clarito, un conjunto precioso y alegre de sábanas, edredón y chichonera de Mothercare (en tonos amarillos, nada de azules)

Conjunto Mothercare

 Y la minicuna Dream de Baby Home en color arena. ¡Qué ganas de tenerlo todo ya en casa!

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Humor: Muy bueno. I am happy 🙂

Lo mejor de esta semana: Cerrar un asunto más de nuestra “lista de cosas pendientes”. Un papeleo horrible en el Registro Civil de la localidad donde Gafapapá y yo nos casamos. Algo que os contaremos en otro post.

Qué echo de menos: Dormir mejor, levantarme de la cama sin esfuerzo, agacharme y tocarme las puntas de los pies.

Movimientos del bebé: Un montón. Además, le estoy notando ya como muy arriba de la tripa, cerca de las costillas. Y no solo patadas, también simples movimientos como de rotación. Es muy gracioso ver cómo sobresale la punta de algo (un codo, rodilla, talón, cabecita) y tocarlo. ¡Ahí está mi bebé!

Antojos: Así como tal, creo que ninguno. Últimamente me ha dado por los frutos secos y ahora llevo siempre encima una bolsa con pistachos y almendras crudas. Me encantan. ¡Podría comer miles y miles! Además, me vienen bien cuando me dan como bajoncillos. Por las mañanas, en el metro por ejemplo.

No olvidar: Todo el cariño y la atención que estoy recibiendo por parte de la gente que me rodea. Te hace sentir especial y eso es muy bonito.