Papilla de verduras

Tiempo invertido: 50′
Cantidad ingerida: 210 ml aprox

Balance de bajas:
2 sevilletas de papel
3 tissues
3 gasas estériles
3 unidosis de suero
1 toallita

Para lavar o fregar:
Babero
Body
Plato de plástico para niño pero no apto para microondas
Plato apto para calentar puré en microondas
2 cucharas
Cazo

No os engañéis: sale más barato llevarlo al burguer.

Virus, virus, virus

No veo la luz al final del túnel… ya ni recuerdo cuándo empezó todo. Ah, sí, con la adaptación del niño a la guardería, a principios del mes pasado. En una semana ya cogió los primeros virus que se manifestaron con mocos, legañas, tos…. Y la semana pasada ya le diagnosticaron la temida bronquiolitis, la “amiga” que persigue a más de un peque a lo largo de sus años de guardería (incluso de cole) como si no hubiera un mañana…. Y yo que me quería librar. ¡Ja! Ilusa yo…

virus

Y nosotros igual. No tenemos bronquiolitis, porque nuestro sistema respiratorio es más maduro que el de nuestro bollito. Pero Gafapapá tose cual perro viejo y no tiene un hilo de voz. Y yo tengo unas placas como camiones alojadas en mi garganta, he pasado días enteros con 38 de fiebre y un mal cuerpo que pa qué.

Logísticamente está siendo un poco calvario. El niño no puede ir a la guardería y yo no he podido ir a trabajar cuando he estado mala. En los días en los que hemos coincidido enfermos el niño y yo, me he quedado con él ya que mi médico me mandaba reposo domiciliario, por lo que le he cuidado como he podido a pesar de no estar al 100%. Y cuando he estado “sana”, me he cogido los días de mis vacaciones. Así es la conciliación (aquí). Y claro, a pesar de tener justificadas mis faltas al trabajo, no puedes evitar sentirte entre mal y culpable, y mira que culpa tenemos más bien poca.

Y aquí estamos. A jueves y aún con tos y mocos. Y me cruzo con comentarios del tipo “ayyy, yo tuve que sacar al mío de la guardería”; “yo estuve el primer año con la niña en casa, luego me incorporé al trabajo”; “yo hago malabarismos para dejar al niño con alguien el día que se despierta con fiebre”…. Y esto es solo la primera vez del año. ¿Cuántas más nos esperan? Me da un poco (bastante) de miedo que vuelva a la guarde y que coja nuevos virus… pero no me queda otra (creo). Yo solo quiero salir de este pozo de virus, celebrar la Navidad como es debido, poder dar el pecho al nene sin tener que ponerme una mascarilla para no contagiarle yo lo mío, despreocuparme cuando esté en el trabajo… Si de paso me toca la lotería, ya sería la bomba 🙂

¿Qué hacéis vosotros cuando vuestros peques están malos? ¿Qué problemas habéis tenido en vuestros trabajos? ¿Hay luz al final del túnel?