Clases de preparación al parto: suelo pélvico y periné

¡Ahora sí! ¡Ahora sí que estoy contenta con las clases!

Después de haber empezado con la preparación en el ambulatorio de mi barrio y tras la mala experiencia que ya os conté, hoy escribo mucho más satisfecha con las nuevas clases que he empezado con mi seguro privado. Que no pretendo debatir si es mejor público o privado, ojo. Que seguro que hay experiencias muy buenas en los centros de salud públicos y muy malas en las clínicas privadas. Pero en mi caso, parece que me convence más cómo lo están abordando en el privado y aquí os lo vengo a contar.

La primera clase estuvo enfocada al suelo pélvico y al periné. La encargada de dar la clase era una fisioterapeuta que, todo hay que decirlo, se explicaba muy bien. Ayudada por un Power Point y con sus propios gestos y palabras, nos fue explicando a las 5 mamis que estábamos allí (punto positivo para lo de ser solo 5, mejor atención) qué era eso del suelo pélvico y cómo teníamos que ejercitarlo para evitar su deterioro tanto en el embarazo como en el posparto. Para ello nos habló de los ejercicios de Kegel y nos explicó 4 tipos para ir practicando esta semana. A mí personalmente me da perecilla hacer estos ejercicios, pero he de decir que me parecieron tan sencillos y bien explicados que lo estoy haciendo sin pereza.

1. El lento: Consiste en contraer los músculos del suelo pélvico durante 5-6 segundos y luego relajar. Esto lo hicimos unas 5 veces.

2. El rápido: En este caso, se hacen contracciones rápidas durante un minuto y medio o casi dos. No se trata de contraer al máximo, como en el caso del lento, sino de hacer pequeñas contracciones con menor intensidad.

3. El ascensor: Hay que imaginar que tenemos 3 plantas y cada contracción sube a una planta. La primera planta será la contracción menos intensa, la segunda aumenta de intensidad y en la tercera es en la que tenemos que contraer al máximo. Hay que hacerlo de forma escalonada, gradual, pasando poco a poco de la primera contracción a la segunda y después a la tercera. Y lo mismo para la bajada. De las más fuerte se pasa a la de mediana intensidad y de ésta a la menos intensa. Después relajamos. Lo hicimos unas 3 ó 4 veces.

4. La ola: Hay que imaginar que tenemos una cremallera del pubis hacia el ano y tenemos que “cerrarla” con la contracción del suelo pélvico. La intensidad de la contracción va de delante hacia detrás. Y lo mismo para “abrir” esa cremallera. Todo de forma gradual y aguantando la contracción en cada caso, no vale soltar a mitad de recorrido.

La fisioterapeuta nos dijo que estos ejercicios realmente eran útiles y que procurásemos hacerlos en algún momento del día. Y si no podíamos hacerlos todos los días, al menos varias veces a la semana. Los podemos hacer sentadas, de pié, tumbadas… como mejor nos venga. El caso es incorporarlos a nuestra rutina diaria (mientras te lavas los dientes, te duchas, esperas un semáforo…).

También nos habló del periné y del famoso masaje perineal con rosa de mosqueta para “evitar” desgarros y episiotomías. Pongo lo de evitar entre comillas porque, según nos comentó, no está comprobado que realmente se eviten. Hay mujeres que sin estos masajes han conseguido dilatar muy bien y no han tenido episiotomías y otras quienes los han practicado y han sufrido esta intervención.  Por lo tanto, nos dijo que no nos “obligaba” a hacerlos porque además de no ser 100% útiles en todos los casos, no son muy agradables ya que pueden molestar, requieren tiempo y la posible ayuda de otra persona. Sin embargo, los ejercicios de Kegel sí que eran de obligada práctica.

Así que esto es lo que aprendí en mi primera clase. La próxima la tendré el viernes y nos hablará de respiraciones y relajación. ¡Lo estoy deseando!

 

 

 

 

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7 comentarios en “Clases de preparación al parto: suelo pélvico y periné

  1. Qué guay! La verdad es que para mí las clases de preparación al parto sí me ayudaron mucho. Es cierto lo del masaje. Yo me lo di y tuve espisotomía. En el próximo empezaré desde el ppio a ver si la evito ;-). Suerte el viernes con los pujos!!

    • ¡Gracias! Ya contaré qué tal me fueron los pujos, jeje.
      Sobre la epi, conozco a muchas madres que a pesar de haber empezado pronto con el masaje, no se libraron… pero bueno, lo cierto es que tampoco te dicen nada matronas ni médicos hasta la semana treinta y tantos, ¿verdad?

      • Totalmente de acuerdo!! De hecho dicen que hay que empezar pronto pero claro, si de eso te enteras (como en mi caso) en la semana 30… Poco podía hacer aunque mi hermana mayor ya me había dicho que lo hiciera pero empecé tarde por pereza. Igual que hay que hacerlo después para que los puntos (si hay episiotomía) cojan elasticidad. Si esto último no lo sabías ya te lo digo yo 😉

  2. A mi me pasó lo mismo que a vosotros. La clase (sólo fue una charla de un par de horas una tarde) de la matrona de la seguridad social no me gustó nada sin embargo las clases de mi seguro privado geniales.
    Me alegro que de os guste esta clase y que le saqueis provecho.
    Un beso!

  3. A mí el masaje perineal me dio una pereza ¡cosa mala! Y no lo hice porque no veía el momento nunca. Al final tuve una pequeña episiotomía con un solo punto de sutura, y una recuperación de la que ni me enteré, así es que tampoco me hubiera solucionado tanto la cosa.

    • ¡Qué bien! Ojalá yo también me recupere casi sin enterarme. Pensaré en positivo. Y si no puede ser, pues me recuperaré de otra manera. Pero con el bebito ya será todo distinto 🙂

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