El embarazo: Cambios en el primer trimestre

El embarazo es uno de los estados más bonitos para la mujer. Una experiencia única e inigualable repleta de cambios y vaivenes que recorren de los pies a la cabeza todo el cuerpo sin fin. Hay días en los que estos cambios que se producen en ti son apreciables desde un punto de vista precioso, bonito, incluso hasta enorgullecedor. Otros… otros días ves algunas de esas transformaciones más propias de un alienígena que de un ser humano.

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Piel grasa: No quiero caer en el tópico de “podría freír un huevo en mi cara” señores, pero sí, PODRÍA FREÍR UN HUEVO EN MI CARA. No hago la prueba por que con lo torpe que (soy) estoy -sin duda, otra de las bellas transformaciones que estoy viviendo- podría no tener la suerte de romper el huevo y acabaría con media cara amoratada.

Hinchazón: No soy capaz de ver dónde acaba mi pecho y dónde empieza la barriga. Creo, además, que si estornudo podría saltarme el sujetador y dejar ciego a alguien.

Olvidos: Esta mañana, a las 10 horas aproximadamente, he pedido la comida para que me la traigan a la oficina. De segundo, escalope de ternera. ¿Fácil, no? A las 12 horas no he sido capaz de reproducir la palabra “escalope”. Era como si se hubiese esfumado de mi diccionario mental. Como si nadie jamás de los jamases me hubiera hablado de esa palabra. Esto me hace sentir tonta y ridícula en muchas ocasiones y me da rabia. ¿Recuperaré la memoria después del embarazo? Por favor, espero que no sigan desapareciendo las palabras de mi diccionario…

Torpeza: Vale que yo siempre, desde que nací, he sido más bien torpecilla: Darme golpes con la mesa en las espinillas, dejarme un hombro contra el marco de la puerta al caminar, tirar vasos y otros objetos que haya encima de la mesa… Digamos que esto me ha pasado SIEMPRE, pero de una forma más o menos espaciada en el tiempo. Ahora no pasa un día en que no haga mínimo 2 de estas cosas. Algunas de ellas a la vez. Siempre recordaré cómo me salpicaba el agua en la espalda mientras el móvil se caía por el váter estando yo sentada en él. O cómo vaciaba un paquete de espaguetis en el suelo en dos tiempos, con unos 3 minutos de separación entre ellos.

No preocuparse, esto me ha pasado en el primer trimestre (y ahora me encuentro en el segundo), así que aviso a todas las mamis que se encuentren actualmente en este momento: algunas (y solo algunas) de estas simpáticas transformaciones desaparecen en el segundo trimestre. Otras…no. Os cuento cómo va la cosa en otro post.

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2 comentarios en “El embarazo: Cambios en el primer trimestre

  1. Pues no se si científicamente esta probado pero yo creo que algo desmemoriadas nos quedamos luego, tras dar a luz.
    Yo en ese sentido no he recuperado del todo mi memoria, o lo mismo sí, lo que pasa es que como las prioridades ahora son otras, hay cosas que dejamos directamente de lado
    Un abrazo!

  2. Yo voy a llamarlo memoria selectiva, para que parezca intencionado aunque no lo sea!! Enhorabuena por el blog!!! Me hace risa, me identifico y me gusta leerlo 🙂

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